Crítica
Público recomendado: +12

Un grupo de familias de una comunidad de Possum Trot, en Texas, EEUU, suman fuerzas para que a ningún niño que necesite una familia le falte una. Que nadie se quede solo y abandonado. Las familias, con el pastor evangélico y su esposa al frente, se ofrecen para acoger y adoptar niños a través del sistema estatal, el entonces Departamento de Servicios Protectores y Reguladores de Texas. La experiencia resulta ardua y maravillosa a la vez, porque la acogida y la adopción no son precisamente un camino de rosas, pero es increíblemente beneficioso para todos: acogidos y acogedores. La película relata la historia real de la comunidad evangélica de Possum Trot presidida por el pastor Martin, de la que se muestran algunos protagonistas reales en los rótulos finales.
Angel Studios, fundada por los hermanos Harmon, es la productora responsable de éxitos como The Chosen (Dallas Jenkins, 2017-), Sound of Freedom (Alejandro Monteverde, 2023), Sight (Andrew Hyatt, 2023) y Cabrini (Alejandro Monteverde, 2024), entre otros. Con esta nueva entrega, la productora reafirma su compromiso con historias de valores cristianos y familiares. Los años de experiencia les han hecho madurar y sus producciones cada vez son mejores. Es una película de casi dos horas, dirigida por Joshua Weigel, su primer largometraje tras varios cortometrajes. Se trata de una historia apasionante, con interpretaciones convincentes, una cuidada estética, unos paisajes que nos llevan al sureste de Texas, en la región de los Bosques de Pinos, en plena naturaleza y con tragedias humanas que un grupo de familias decide afrontar y resolver.
La película se centra de manera especial en el Padre Martin y Donna, su mujer. Tras la muerte de la madre de Donna, la maravillosa abuela de la familia, Donna entiende que debe ser tan maternal como su madre. Y cambia su corazón para empezar a ayudar incondicionalmente a todos los niños que viven situaciones de abandono y soledad.
La historia real de estas familias, que llamó la atención de numerosos programas de televisión americanos, finalmente es llevada al cine, con una narrativa convincente, a pesar de que en algún momento el ritmo decae un poco. La eficacia de la ficción radica en su estrecha conexión con una historia real, dura y muy extendida: las adversidades de numerosos pequeños que viven verdaderas tragedias. La fe de esas familias es una constante fuente de inspiración para resolver los problemas a los que se enfrentan, en algunos casos, insuperables. Pero esa fe efectivamente les inspira de formas sorprendentes y sencillas para afrontar los conflictos, como ocurre con ese abrazo en común para encarar juntos duras dificultades.
Una película sanadora, llena de brillantes momentos e inspiradora como pocas. Para no perdérsela.
Javier Figuero