Crítica
Público recomendado: +16

Quién nos iba a decir que una serie en torno al juego del ajedrez iba a generar tanta expectación como Gambito de dama cuando las películas que se han hecho del subgénero del ajedrez, aunque algunas tienen un notable nivel, no se han traducido en grandes éxitos de taquilla como ha sido el caso de En busca de Bobby Fischer o la gran película española El jugador de ajedrez.
Gambito de Dama fue una de las miniserie estrella de la plataforma de Netflix en la temporada 2020/21 creada por Scott Frank y Allan Scott, basada en la novela de Walter Trevis, que es una mezcla entre dos jugadores de ajedrez: la jugadora Vera Menchik y el enigmático Bobby Fischer, que fue uno de los pocos ajedrecistas que han podido hacer frente a los jugadores que formaban parte del telón de acero.
El argumento gira en torno a una niña huérfana, que aprende a jugar al ajedrez con el bedel de un orfanato católico porque parece una niña superdotada que se aburre en clase y que descubre que la medicación que se daba en los años 40 y 50 para que los niños no sufrieran la ausencia de sus progenitores, le hacía ver las partidas ajedrez en su mente.
La serie es muy entretenida. Los montajes que se hacen en torno al ajedrez son muy atractivos y originales con lo que no hay tiempo para aburrirse. No obstante, la práctica del juego se entiende que es la excusa para tratar temas como las dificultades para educar a los superdotados y las adicciones, mostrando como nos hacen esclavos y dependientes, destrozándonos por dentro y por fuera. En la serie se percibe la dificultad para formalizar una relación amorosa con una persona adicta.
Este producto televisivo se recrea en mostrar la dificultad de las adicciones, que te llevan a no ser dueño de tu propio destino. La vida amorosa de esta mujer parece más vinculada al hedonismo que al compromiso con guiños a la ideología de género con respecto a la idea de que la tendencia sexual depende de lo que quiera hacer una persona en cada momento. Por otra parte, las escenas a mí juicio más interesantes son las relacionadas con la trama del ajedrez que se centran en la premisa de que con esfuerzo se puede alcanzar altas cotas y sobre todo nos topamos con una escena, en la que se constata el valor del sacrificio en relación con la amistad, que está muy bien logrado.
Por otra parte, está producción muestra al catolicismo como alejado de la realidad; pasado de moda y muy relacionado con el poder y el dinero. El bedel de la historia es mostrado como la única persona que la comprendió y la entendió en su infancia. Este señor aparece como ese maestro reconocido por sus acciones más que por las palabras, en la que éste parece que parafrasea al tío Ben de Spiderman como diciendo que un poder requiere una responsabilidad. Este trabajador le explica que este juego no depende del azar, sino de la inteligencia.
Víctor Alvarado
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Víctor Alvarado es Maestro de Educación Primaria e Infantil y Licenciado en Psicopedagogía. Máster en Publicidad. Suficiencia Investigadora de doctorado de Psicología del Deporte. Estudios de Teología en el Instituto San Pablo. Cursos de radio y televisión en la Universidad Pontificia de Salamanca. Tiene una larga experiencia en educación. Dirige el programa de radio, Directo a las Estrellas, en Intereconomía (Castilla y León) y Radio Ya. Ha colaborado en Radio Inter y Esradio. Crítico de cine en Pantalla 90, Diario Ya y Páginas Digital. Es miembro del CEC.
Esta es su web: www.cineylibertad.com y, lleva más cerca de 10 años como bloguero de Cope, donde analiza el cine, los cómics y los libros desde una óptica antropológica y axiológica, atendiendo a todas las dimensiones del ser humano.