Marines

Crítica

Público recomendado:+10

Si hace unos meses hablábamos de la labor de la Guardia Civil a través de la excelente serie documental CAEM, hoy le toca el turno a la serie Marines, que saca el lado más humano del Ejército de los Estados Unidos.

La serie documental consta de cuatro episodios de unos 50 minutos, creados por Chelsea de Yarnel, vinculada a la serie Cheers, en la que se cuenta la vida de los buques de asalto anfibios (Gerald Ford y América) de un grupo de Marines y oficiales que dan la vida por su país. Los testimonios son muy variados y nos permiten conocer los diferentes perfiles que nos podemos encontrar dentro del prestigioso cuerpo de élite de los Marines de los Estados Unidos. 

Entre ejercicio de maniobras y ejercicio de pesas, nos centramos en el del capellán católico, un páter que intenta ofrecer luz a unos hombres y mujeres que necesitan confortar su alma en momentos de soledad y alejados del calor de la familia.

Otro testimonio se centra en la segunda de abordo, una oficial de alto rango que tiene que dedicar una gran parte del año a navegar, capitaneando el citado anfibio de asalto, si quiere ascender, mientras su marido se hace cargo del niño, donde vemos el sufrimiento de ésta por estar alejada del hogar, aunque parece tener claro que su sacrificio merece la pena.

Otra aportación es la de un soldado en el que vemos la evolución,  un chico de la América profunda, un tanto inmaduro que tenía la vocación de ser francotirador para proteger sus compañeros, matando a sus enemigos, que se encuentra desorientado porque el cuerpo al que pertenece desaparece por el cambio de los tiempos, con lo que este chaval tendrá que  buscarse una misión parecida, la de policía o agente de la DEA. La oficial al mando de este pequeño cuerpo de francotiradores refleja su malestar y se pone en el lugar de unos soldados de élite que pueden quedarse sin trabajo.

No obstante, a mi juicio, el testimonio más potente de todos ellos es el de un chico maltratado por su madre que recibió palizas para que no pegaran a sus hermanos pequeños, pues muestra la ternura de un hombre fuerte por dentro y por fuera. Es como un ángel en la tierra para sus hermanos, a pesar de su juventud, al hacerse cargo de ellos y del sobrino de su hermana adolescente, detalle que puede llegar a emocionar al espectador

Otro marino, que se expresa con desparpajo, cuenta que sus  padres estaban divorciados y que, al perder  a su padre biológico de adolescente, estaba muy trastornado hasta que su padrastro, que transmite sinceridad y bondad, le invita a conocer la marina a la que perteneció por los lazos de amistad y camaradería que surgen entre ellos. Este hecho le dio sentido a su vida y a la vida de su hijastro, por lo que podemos decir que el valor de la acogida queda plenamente reflejado en este producto televisivo, pues la unión padrastro e hijastro se percibe consolidada, recordando hasta cierto punto y salvando las distancias a San José .

Por último, el testimonio que reflexiona sobre la responsabilidad y el sentido del deber es el de un especialista de pilotos, al que sus compañeros no solo ven como un superior, sino muy especialmente como un padre,  por eso le pone el sobrenombre a su teniente de papi, que son los típicos apodos de las escuadrillas aéreas para comunicarse en las misiones.

Tráiler en español: https://www.youtube.com/watch?v=9k5c6NJKRjw {/embedyt}

Víctor Alvarado

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